Si Obama pide a sus aliados el envío de más soldados, la crisis dentro de la OTAN está asegurada. Durante la campaña electoral, Barack Obama hizo varias declaraciones para subrayar que Afganistán es el frente neurálgico del combate contra el terrorismo, a pesar de que la estrategia de George Bush hizo de Irak una obsesión y casi un pretexto para desviar la atención y los recursos. Una de las secuelas de la absoluta prioridad iraquí, según los asesores de Obama, fue el fracaso sin paliativos en Afganistán, el deterioro de la situación siete años después de la caí- da del régimen de los talibanes en Kabul (noviembre del 2001) y el recrudecimiento del conflicto en la frontera paquistaní. Los estrategas próximos al presidente electo, como Richard Holbrooke, arguyen que la guerra de Afganistán será más prolongada que la de Vietnam...
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