El presidente ruso, Dimitri Medvedev. Imagen: Archivo Aumenta la tensión entre Rusia y EEUU Putin no quiere una nueva Guerra Fría El presidente ruso, Dimitri Medvedev, tiende la mano al presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, y se muestra dispuesto a reflexionar acerca de un sistema de seguridad global con el nuevo inquilino de la Casa Blanca y la Unión Europea y sobre el despliegue de misiles en Kaliningrado. El jefe del Estado ruso abandonaría su decisión de desplegar armas nucleares en Kaliningrado si Obama renuncia a instalar en Polonia un nuevo escudo antimisiles, según reconoce en una entrevista concedida al diario francés Le Figaro. El jefe del Estado ruso pone de relieve que la decisión de la actual Administración Bush de desplegar un sistema de defensa antimisiles "sin el consentimiento de Europa ni de sus...
[leer la noticia completa]