Martes, 11 de Noviembre de 2008 :: Por Ángel Expósito, director de ABC (ABC, 11/11/08): LAS muertes del brigada Suárez y del cabo Alonso, a manos de un terrorista suicida en Shindand, al sur de Herat, no son más que otro terrorífico escalón en el horror afgano y vienen a corroborar lo que medio mundo sabe: en Afganistán se libra una guerra contra la barbarie talibán, contra la producción insoportable de la droga y en solidaridad con las mujeres más oprimidas del planeta. Pero ante la obviedad del conflicto bélico, conviene repasar determinados aspectos políticos y sociológicos que, gracias a la insistencia por ocultarlos, van calando en España. En todo Occidente, las opiniones públicas son cada día más conscientes de que Afganistán es una guerra casi total, pero en nuestro país seguimos, erre que erre, escondiendo la cabeza...
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