CIEGO DE ÁVILA.— Todavía guarda los aires de antaño. Todavía muchos de sus portales conservan su corte español y sus aires de ilusiones. Todavía hay que caminar esa calle tan larga, con sus hogares de aspecto humilde, y buscar el pasado con la mirada. Imaginar, por ejemplo, los días en que allí surgió un central o la villa de campo con sus portales corridos, que terminó devorada por la urbanización, aunque ella se...
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